Bueno tanto el primer día de
clase como el día antes en la acogida del colegio a la que asistí, estaba muy nerviosa
pero una vez que llegue al aula, a lo largo de la mañana se me fueron quitando.
Una vez que fueron entrando los niños en el aula (con esas caritas
deslumbrantes que me conquistaron en ese mismo momento), y vi esas personitas
tan pequeñitas y grandes a la vez… con caritas de sueño y sin poderse ni quitar
los chaquetones, mirándome con cara de extrañados y preguntando quien era. Al empezar
la clase la señorita Puri (mi tutora de prácticas) me presento a los niños como
“la señorita Sandra” y ellos de fueron diciéndome buenos días y como se
llamaban cada uno. Cuando uno de ellos me dijo señorita Sandra a mi “me
temblaron hasta las piernas” , que gran satisfacción, ni me lo creía.
Una vez
que le dimos los desayunos y salimos al recreo algunos de ellos no pararon de
acercarse, hacerme gracias, preguntarme cosas, jugar contigo… y a la hora del juego libre no paraban de
traerme cosas para que jugaran con ellos en clase, fue un gran día, estuve
interactuando con todos un poco para ir conociéndolos poco a poco. Es increíble
la alegría que me dieron esas personitas desde el primer momento que llegue a clase e impresionante el
cariño que te pueden trasmitir tan pequeños.
No hay comentarios:
Publicar un comentario